jueves 24 de julio de 2008

Jaleos del PSOE

Málaga Hoy
José Pérez Palmis
Jueves, 24 de julio de 2008 (Opinión)

QUE nadie empiece a frotarse las manos. La naturaleza humana arrastra muchas pasiones, envidia, celos, corrupción, billetes, jodienda, con la misma pesadez de la coraza de las tortugas carey. Sacudírselas pertenece a la vida de los ermitaños, esas personas que viven solitarias. Las demás, las del bollo diario, al menor descuido están pringadas con grasas y manchas y el que quiera, que tire la primera piedra. Dentro de las organizaciones políticas los aires pasionales los llevan en las venas. En sus programas y arengas la ética conforma el marco de sus acciones. Más por una razón o por otra, a las ojeadas diarias a la prensa les toca la lotería si no tropiezan con correrías de bolsillo a bolsillo o de otras variadas especies. El PSOE mismo no ha podido zafarse de los burdos juegos de manos de docenas de calaveras atentos a lo propio y a lo ajeno. Y preocupa menos, por irreversibles, los salidos ya a la luz que aquéllos que aún permanecen a la sombra y jugando al juego de la oca: cojo dinero porque me toca. Los ciudadanos, los mejores jueces, ante los pinchazos y socavones como el de Estepona siempre se formulan la misma pregunta: ¿cuál será el siguiente y de qué partido? Y la mejor de todas: ¿nadie de los éticos dice nada a voz en grito? Unos contertulios de bar, al ver un vehículo moderno de limpieza, tomaron el acuerdo de comprar varias aspiradoras gigantes y regalárselas a los de la alta política. Resulta insuficiente oír las proclamas del peso de la ley a toro pasado. Seis, siete u ocho años o veinte de espera de resoluciones judiciales definitivas por las marrullerías a la ciudadanía la reconfortan poco. El petardazo esteponero era conocido hasta por los chiquillos. ¿Para qué entonces una directiva o ejecutiva provincial? ¿Para cerrar ojos y oídos? La pereza o la ineficacia de los políticos a coger el toro por los cuernos aburre a Pavía. Salir de la comodidad de los despachos a la incomodidad de lidiar toros de muchas arrobas les provoca artrosis, sin pensar que imponer la receta del toque de queda, la pasividad o el silencio como solución trasvasa multitud de votos a otros signos políticos, una verdadera sangría electoral. Los momentos difíciles sirven para demostrar la talla de los líderes, su salero a infundirles confianza a los ciudadanos, de gritarles que la honradez de un partido está por encima de chorizos y cambalaches, pero, ¿dónde están ahora mismo esos líderes del PSOE? La voz vibrante, clara, enérgica esperada del reciente congreso provincial ha devenido en un registro afónico, de escasos decibelios, inaudible para la calle, la fuente de los votos. A la sociedad malagueña no le ha llegado ningún ideario nuevo, cargado de ilusión, y le trae al pairo el análisis de los avances costasoleños peperos propugnado por el nuevo secretario general sociata. Ha calado, pero mucho más la serie de estacazos y mandobles a los críticos. Se agotaron las existencias de esparadrapos y vendas, dicen los cronistas, como preludio a los garrotazos poscongresuales. Varios opositores a los círculos oficiales han sido descabalgados de sus puestos a las pocas horas de finalizado el congreso provincial y la purga, rebautizada como falta de confianza, ora total, ora parcial, sigue. Son los abusos de la democracia mediata, los de hacer de cada capa un sayo, sin más explicaciones. El día de la toma de decisiones directas de las bases de los partidos por medios electrónicos, el no va más de la democracia, la inmediata, ese día se salvará el tripeo individualista y habrá reparto de sambenitos.

Por algún sitio digo arriba que nadie bata palmas, que las pasiones le cuelgan al ser humano con la misma fuerza que a Tarzán sus pelos. Sin ir más lejos, nada más acabar el congreso del PP doña Esperanza Aguirre sufrió ansias de ahorro y cerró dos consejerías cuyos titulares son, casualmente, personas adictas a Rajoy, el claro vencedor de los comicios valencianos. El baile de San Vito cuando entra no tiene más cura que abrir las ventanas y vomitar bilis a dosis destempladas. Abandonando a los peperos me pregunto, ¿qué le pasa al PSOE municipal? Dos pesos pesados, salero de la militancia, han dejado sus actas de concejales. En algún lugar de la prensa leo que a Juanjo Martínez Zato lo aparta una inoportuna enfermedad. Es un hombre entero, valiente, infatigable trabajador, orador consumado, y seguro que no tardaremos en verlo rebosante de salud corriendo por el Paseo Marítimo. En cuanto a Inma Pérez de Guzmán, los motivos personales alegados caen bajo sospecha. Presumo que les venía grande su capacidad de análisis y rigor, su seguridad, su claridad de ideas. Heredera de Pitágoras, era la única persona capaz de hablar de los presupuestos y de las demás cuestiones económicas municipales sin pestañear y dándole sopa con onda a quien osara rebatirla. Vamos PSOE, dos palabritas bien dichas para las dos grandes figuras idas; y deja de mirar a las nubes, sal del acoquinamiento y grita sin miedo y con audacia: ¡a por ellos!

Pendón margina a los críticos en la Diputación tras el congreso del PSOE

Fernando Centeno cesa como portavoz del grupo socialista y diputado responsable de Cultura; también pierde poder la diputada Lina Vidales y destituyen al coordinador de los archivos y las bibliotecas

Málaga Hoy
Rebeca Tobelem
Jueves, 24 de julio de 2008

Esperanza Aguirre ha encontrado en Salvador Pendón a un alumno aventajado. Un día tardó la presidenta de la comunidad de Madrid en destituir de su Gobierno a los dos consejeros que habían apoyado a Rajoy en el Congreso Nacional del PP. El presidente de la Diputación hacía ayer lo propio con los críticos de su equipo apenas 48 horas después del Congreso provincial del PSOE que dio la victoria a la candidatura oficialista, liderada por Miguel Ángel Heredia, y respaldada por el propio Pendón y la secretaria general saliente, Marisa Bustinduy. Las víctimas: los diputados Fernando Centeno y Lina Vidales y el coordinador de archivos municipales.

En una reunión convocada a primera hora de la mañana, el grupo socialista destituía a Centeno como portavoz en el órgano supramunicipal de forma fulminante.

El diputado, que ha sido una de las caras más visibles del movimiento crítico que aspiraba a hacerse con la secretaría general del partido, también ha sido relegado de sus funciones como diputado de Cultura. Ahora, se encargará de los centros de mayores, una subárea integrada dentro del Área de Derechos Sociales.

"Pendón ha reunido a todos los diputados y me ha dicho que tanto el presidente como el grupo habían perdido la confianza en mí", explicó Centeno que interpretó la decisión como "un castigo ejemplar" para el resto del grupo.

El que fuera hasta ayer número dos en la Diputación encajó el golpe "con disciplina", aunque insistió en que seguirá discrepando cuando considere que deba hacerlo. "Toda mi vida he defendido unos principios en los que he creído y los seguiré defendiendo hasta el día que me muera", espetó.

La remodelación de equipo abordada por el presidente de la Diputación también ha afectado a Lina Vidales, diputada de Derechos Sociales, que pierde peso político al hacerse cargo de Educación, área de menor presupuesto. Lina Vidales también formaba parte del movimiento crítico encabezado por Fernando Arcas, aunque no quiso interpretar su cambio de área como un castigo: "No ha pasado nada, sólo una reestructuración de área que ha hecho el presidente de la Diputación".

La noticia sí cayó como un jarro de agua fría en el seno del sector crítico, que ve la decisión como una represalia. Fernando Arcas, que ostentó la candidatura de Alternativa Socialista a la secretaría general, recibía la noticia en su despacho de la facultad. "Es una mala señal y no descarto que se puedan producir más gestos de este tipo con el resto de compañeros", dijo. Arcas pidió a la nueva dirección que "ampare y proteja a los militantes que hemos hablado con libertad".

Como portavoz del grupo socialista en Diputación entra ahora Jesús Mora, diputado de Promoción y Desarrollo Territorial y miembro del ala oficial del partido.

Para ostentar el área de Cultura, Pendón ha pensado en Susana Radío, que forma parte del núcleo duro de la nueva Ejecutiva provincial socialista junto a Magdalena Álvarez, Bernardino León Gross, Miguel Ángel Heredia y Francisco Conejo, y donde desempeña la secretaría de Relaciones Institucionales.

Radío ostentaba el área de Centros Especializados que ahora deja en manos de Centeno. Este área comprende la gestión de las tres residencias de mayores de la Diputación, del Centro Básico de Acogida para niños sin hogar, el Guadalmedina y Virgen de la Esperanza, para personas con discapacidad, y el de Drogodependencias. Radío no quiso interpretar su cambio de área en clave política. "Es una competencia exclusiva del presidente, es normal que en los gobiernos haya remodelación y es lógico que los cambios se hayan hecho después de los procesos congresuales".

El área de Derechos Sociales la asume la diputada Salomé Arroyo, que hasta la fecha llevaba Educación. Arroyo también forma parte de la Ejecutiva provincial diseñada por Miguel Ángel Heredia, en el número 14. Heredia, anticipándose a los acontecimientos, le asignó el área de Bienestar Social.

El presidente de la Diputación le restó importancia a la remodelación de su equipo. "El criterio de pérdida de confianza es parcial porque Centeno sigue formando parte del Gobierno socialista en Diputación, por lo que sí tiene mi confianza", dijo. Pendón planteó la conveniencia de que el portavoz "fuera alguien que trasladara los criterios y la estrategia del grupo, al menos, de la mayoría, y lógicamente Centeno no estaba en esa posición; así lo ha entendido y ha puesto su cargo a disposición".

La remodelación en Diputación ha pasado por la incorporación de José Garrido y Francisco Márquez para ocupar los sillones de Juan Fraile y Marisa Bustinduy y se ha creado el Área de Igualdad y Participación Ciudadana. Y en medio de toda la reestructuración, un mensaje, el de la disciplina.

La noche de las faquillas largas

Diario SUR
Teodoro León Gross
Jueves, 24 de julio de 2008

NATURALMENTE en Málaga no se repitió, entre el domingo 20 y el lunes 21, 'la noche de los cuchillos largos', aquella del verano de 1934 en que Hitler decidió laminar a los cabecillas de las Sturmabteilung; no obstante, algunos dirigentes de 'el clan de los catetos', tras ganar el cónclave provincial, parece que sí decidieron ensayar 'la noche de las faquillas largas', su propia represalia montaraz contra los socialistas críticos desjarretando algunos para dejar constancia del centro del poder y sembrar el pánico entre los cargos jóvenes que se habían alineado con la renovación. La herrumbrosa faca simbólica de la carta de despido siempre acojona; y exhibir la cabeza de Centeno en la plaza pública es un escarmiento que va a servir de aviso a caminantes. A ver ahora quién se mueve, sobre todo mientras se hacen circular quinielas con los nombres de las próximas víctimas.

Los primeros días del postbustinduysmo tienen la marca del bustinduysmo. Mala señal. Hay quien sostiene que la maniobra sorprendió al nuevo líder de los socialistas de Málaga, aún en la inopia de los primeros días, y de hecho éste se desmarcó asegurando que él no se inmiscuye en la autonomía de las instituciones. Sin duda era más cómodo desentenderse que justificar ese episodio tras haber anunciado nuevos tiempos y vocear el final de la guerra en el partido; pero el caso es que en pocas horas eso hizo caducar su mensaje de la 'pax interna' y además él mismo se desdijo invadiendo la autonomía institucional de Estepona con una guillotina portátil. La coherencia del primer discurso no ha llegado a dos días; un record demasiado modesto incluso en estos tiempos.

En fin, dos días es pronto para sacar conclusiones; pero lo ocurrido ya es un precedente, y además un mal precedente. Por más que los gitanos crean en los malos principios, suele imponerse la lógica: cuando uno lee «Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto», sospecha que le espera un gran libro; cuando uno se asoma por primera vez a una ventana en la Lombardía, adivina que le esperan días felices; y cuando uno lee los titulares de 'la noche de las faquillas largas', intuye que al PSOE le queda tiempo en el purgatorio.

miércoles 23 de julio de 2008

Cartas al director

REVISTA DE PRENSA

Málaga Hoy. Ignacio Trillo
En mi Tribuna del día de ayer (“Gil, Arenas y Estepona”) se desliza un error que en nada invalida la tesis que expuse, sino que la refuerza. El yerro consistió en atribuir a Ignacio Crespo, en vez de a José Gerez, el protagonismo de la negociación con el PP de los restos del GIL para poner fin, en noviembre del 2001, al gobierno local de Estepona. Y digo que en nada anula cuanto argumenté en mi artículo, ya que la biografía política de José Gerez coincide con cuanto expresaba.
Así, José Gerez fue el responsable del área de Hacienda del GIL en el ayuntamiento de Estepona durante la legislatura 1995-1999 de la que arrastra una condena por parte del Tribunal de Cuentas del Reino de España. En las elecciones municipales de 1999 fue designado el cuarto por la lista que encabezaba Jesús Gil Marín pero que al no alcanzar la mayoría absoluta no pudo gobernar, aunque sí lograra su acta de edil y su nombramiento como diputado provincial. En noviembre del 2001, tras la moción de censura que llevó a la alcaldía a la popular Rosa Díaz, José Jerez estaba entre los siete gilistas que la apoyaron. Pasó a ser militante del PP y fue nombrado concejal de Hacienda. En las elecciones locales del 2003 fue situado por el PP, como cunero, para encabezar la lista en Jubrique con nulo resultado por lo que no pudo revalidar su acta de diputado provincial que era lo que pretendía.
En las últimas elecciones locales del 2007, el PP lo incluyó en su lista de Estepona, hasta que un mes antes de las elecciones en un explícito lapsus más que machista, que originó un escándalo a nivel nacional, escribió un artículo en “Estepona Información” en el que quedó retratada su posición sobre la igualdad y las cuotas femeninas en la política (“... a más porcentaje femenino, más bocados en la polla tocamos”), lo que le obligó a apartarse de la militancia en el PP.

Gil, Arenas y Estepona

REVISTA DE PRENSA

Málaga Hoy. La Tribuna. Ignacio Trillo.
AL PP, el repugnante affaire urbanístico, esta vez en Estepona, le ha cogido en el inicio de su enésimo viaje al centro tras el congreso marianista celebrado en Valencia. A la crispación de la pasada legislatura le acompañó su desprecio y olvido de la historia, como le sigue ocurriendo a Javier Arenas.Arenas salió como fallero mayor del cónclave del PP y, en esa coyuntura, el tema de Estepona le podía abrir nuevas puertas para su meta de 2012. Eso sí, negando el pasado y practicando la doble moral. Lo que no hizo, disolver el Ayuntamiento de Marbella, cuando era ministro, lo desea ahora, en condiciones bien distintas, en Estepona. Después, cuando estalló Malaya y Marbella se quedó con el gobierno en la cárcel, tampoco fue partidario de una gestora. Es más, surgida otra operación contra el urbanismo delictivo, esta vez afectando al PP -sumario Alhaurín el Grande-, la achacó a una persecución política, se solidarizó con los presuntos malhechores y denunció la falta de profesionalidad de la titularidad del juzgado de Coín. Bochornoso, impropio de un partido incardinado en el estado de derecho.Pero si lo anterior es fuerte, no ha sido menos el propio comportamiento de Arenas con el gilismo y sus sucesores. En Marbella y en Estepona.Marbella. Todo empezó a mediados de 1995. Días antes habían acontecidos las elecciones municipales. Aquella noche tuvo lugar el encuentro de Javier Arenas con Jesús Gil en el lujoso edificio marbellí, el Náyade, del entonces presidente del Atlético. Tenían en agenda cerrar un pacto para seguir desplazando del poder municipal al PSOE y repartirse esa tarta. Para Jesús Gil, esas elecciones le habían ratificado su mayoría absoluta en Marbella. Además, su poder se extendía a Estepona y Casares. La primera, para su hijo, por voluntad de las urnas; la segunda, a través de su ya prevista compra de ediles electos de otros grupos políticos. A su vez, el PP iba a acceder, a costa del PSOE, a las alcaldías de Vélez-Málaga, Nerja, Rincón de la Victoria, Málaga, Torremolinos y Fuengirola. Benalmádena asimismo caería en manos de un ex militante del PP, Enrique Bolín.En esa cruzada anti-PSOE, Arenas estaba interesado en el poder político provincial; Gil, en sus negocios de la Costa donde tenía su única representación. Fue fácil el acuerdo. El GIL le entregaría al PP la alcaldía de Benahavís a través del único concejal que tenía, Felipe Plasencia, imputado en su etapa como alcalde de la localidad abulense de Arenas de San Pedro, donde Gil tenía su finca Valedoliva, y que posteriormente al citado pacto hubo de cesar al ser judicialmente inhabilitado. También para el PP la presidencia de la Diputación Provincial, bastando que se abstuvieran los giles para no levantar demasiados aspavientos. A cambio, el PP elevaría a Jesús Gil a la presidencia de la Mancomunidad con su voto que incluía los de Esperanza Oña y Fernández Montes. En los postres de dicha cena, Arenas designó a Joaquín Ramírez, actual presidente del PP de Málaga, para cumplimentar lo acordado. Y Jesús Gil eligió a Ignacio Crespo, entonces secretario general del GIL. Las ulteriores reuniones de estos dos representantes se sucedieron en el restaurante Valparaíso de Mijas. Arenas, diez meses después, ya con Aznar en la Moncloa, ocuparía el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Caso de Estepona. Tras las municipales de 1999, el PP dio un giro en su política de alianzas, obligado por las tensiones diplomáticas que había originado la presentación del GIL en Ceuta y Melilla. Acordó con el PSOE impedir el acceso a las instituciones del grupo GIL. En el caso de Estepona, Gil Marín había perdido la mayoría absoluta. Aquí se elige la lista del PSOE que cuenta con siete ediles y preside la alcaldía en coalición con PP, PA e IU.Eso funciona hasta 2001. Ya en descomposición el GIL, y con un PP deseoso de absorber al gilismo, Arenas urde una operación a través de Joaquín Ramírez, y Sánchez Bracho que presidía la Mancomunidad fruto de ese pacto anti-GIL. Por el otro lado, Ignacio Crespo con los restos del gilismo dividido en tres bloques. Ambas partes montan la moción de censura y derriban al PSOE de la alcaldía de Estepona. Rosa Díaz, entonces del PP, sale elegida como alcaldesa gracias al apoyo de los cuatro ediles del PP y de siete de los nueve gilistas. El escándalo fue tal que Ramírez rehuyó asistir a ese Pleno. Delegó en Mariví Romero. Sobre la base de ese acuerdo del PP con Crespo, se creó la concejalía de Planeamiento y Gestión, que llevó el urbanismo esteponero a través del gilista Sánchez Pinacho, persona de confianza de Jesús Gil Marín en su agencia inmobiliaria Gilmar. Tres años después -24.09.04- ocurrió algo parecido, con sus peculiaridades, en Ronda; esta vez coaligado el PP con el GIL y el PA en su moción de censura contra el PSOE gobernante.En fin, Sr. Arenas el amnésico, son tiempos para dejar que la Justicia y la Udyco sigan trabajando hasta llegar al fondo del asunto. También para que cada político, del color que sea, que ha participado, como usted, en los desaciertos de Estepona, reflexione y saque como conclusión que en democracia no debieron existir nunca atajos gilistas para llegar cuanto antes al poder.